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DIA 4/ PARTE 2 – Diario Viaje – India – Varanasi.

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DÍA  4 (28/02/2012) BY ROIRETO 

Entre ceremonias y juegos.

El Mishra me pareció un palacio en el que darme una buena ducha y comer un buen almuerzo a pesar de su pintura descascarillada de la pared. La caminata nos había dejado exhaustas, y tras mi ducha subí a reunirme en el bar de la planta de arriba a degustar junto a Estela y nuestros nuevos amigos un buen plato de pasta y una pizza al estilo indio y un par de Sprite.

La verdad es que me encanta poder comer tan barato, porque al igual que en otros viajes tenemos que mirar por el bolsillo, en éste a la hora de comer nos sentimos liberadas. !! Estela, Diooos!! !!Pide lo que quieras!!. 🙂

Devoramos, no nos dio tiempo hacer la foto ;)

¡Devoramos! ni tiempo para hacer la foto.

Tras la comida decidimos irnos a las habitaciones a organizarnos y quedamos con Marie y Javi para ir a ver la Ganga aarti puja (ceremonia con ofrenda al río Ganges) que cada día del año se realiza a las 19:00 hrs en el  Dasaswametd Ghat, para llegar a él teníamos que pasar por Manikarnika  Ghat, donde se realizan la mayoría de  las cremaciones, aunque antes hicimos una parada en uno de los templos cercanos, desde donde pudimos observar la cantidad de leña amontonada que se utiliza para ello.

*AVISO: No saquéis la cámara en los Ghats en los que se realizan las cremaciones. Preguntárselo a Marie …jeje. Qué mal lo pasó!!

Leña amontona para realizar las cremaciones

Leña amontona para realizar las cremaciones

A la ceremonia se acercan turistas y fieles que se agolpan en las escaleras de este Ghat,  donde puedes ver sadhus,  jóvenes jugando al cricket, y niños que intentan venderte de todo. El río Ganges se llena de botes, con gente que lo quiere ver desde otra panorámica.

 

Fiel en la ceremonia al Ganges.

Sadhu

Sadhu

Ganga aarti puja (Dasaswametd Ghat)

Ganga aarti puja (Dasaswametd Ghat)

Nos buscamos un hueco en un altillo y debo confesar que vimos la ceremonia a medias, aunque parecía hipnótica y mística por las velas flotando en el río,  los colores que inundan la escaleras o el fuerte olor a incienso, había algo aún más atractivo para nosotras “!!Los niños!!”.

Estos niños que seguramente sean de una de las castas más bajas de la India, aquel día dudo mucho que vendieran algo, pero una de las cosas que no dejaron de hacer es sonreír…Rahana no dejaba de hacer tatuajes a Estela, Punita me subía la camiseta discretamente, tapaba mi hombro y luego me sonreía, nuestro Robertito (lo bautizamos así pero su nombre era Shivam) hacía fotos como loco a sus amigos con la cámara de Estela, pero no eran los únicos, también otra niña aprendía los números en francés junto a Marie y Javier,  poco a poco se acercaban más que reclamaban nuestra atención.

Al finalizar la ceremonia la gente del alrededor nos observaba extrañada, supongo que a estos Indios de castas superiores les extraña que cuatro europeos les dieran este trato de igualdad a estos maravillosos niños, que un momento en medio de estos juegos tuvieron un acto de generosidad ofreciéndonos el chai que se acaban de comprar. 

Tras varias horas jugando llegó la hora de marcharnos, así que nos despedimos de todos estos niños, que se marchaban mirando hacia atrás y agitando las manos diciendo adiós y repitiendo nuestros nombres como locos….¡¡Que adorables!!.

Javie y Marie,  enseñan a contar en Francés.

Javie y Marie, enseñan a contar en Francés.

Rosa junto a Shivan y Punita

Rosa junto a Shivan y Punita

Patataaaaaa!!!

Decidimos ir a cenar algo, pero para ello teníamos que volver a pasar por Manikernika ghat, un lugar que te hace detenerte cada vez que pasas por él, y mientras mirábamos como seguían llegando cuerpos tras cuerpos para las cremaciones, allí estaba “un buen hombre” que insistía en explicarlo todo (No tenemos dinero) Free!! Free!! , ya veremos al final lo Free que eres!! …jeje. Al final y muy amablemente traducía Marie la explicación del buen hombre, que parecía estar en un estado de meditación, ya que nos hablaba con los ojos cerrados y con apariencia de estar totalmente fumado, hubo un momento que nos hizo acercarnos a la llama eterna, en la que sumergió su dedo manchándolo en ceniza, señalándonos en la frente mientras decía en alto varias palabras como si de una bendición se tratase.

Sí, como creo que sabíamos todos llegó el momento de ignorar las palabras del buen hombre, que ahora quería que le pagáramos  y nosotros no accedimos ante tal insistencia, ni tras la persecución por varios Ghats hasta llegar a las escaleras de la guest house Scindhia donde decidimos ir a cenar y pudimos finalmente darle esquinazo.

¿Donde el día anterior nos costó subir? esa noche las subíamos de dos, en dos……. Aquí el que no corre, vuela!!  ….Esperadmeeee!!! jeje ;).

DÍA  4 (28/02/2012) BY ESTELA

Los niños de los ghats

Por la tarde fuimos con Marie y Javier a las siete  a ver un espectáculo que hacen cada día en un Ghat, pero acabamos prestándole poca atención: se nos acercaron unos niños supersalaos vendiendo cositas y haciéndonos unos dibujos en las manos con unos polvitos que tenían, y aunque no les compramos nada se quedaron todo el tiempo con nosotros porque jugábamos con ellos, les dimos muuuuuuuucho cariño, les hacíamos fotos y les  dejábamos hacerlas a ellos, no paraban de reír. Me escribieron en mi cuaderno de viaje sus nombres en hindi, qué linditos! Y qué listos! Hablaban hasta un poco de español y eso que eran chiquitines! Había una niña muy guapa que no se separaba de mí, muy tiernita pero con mucho carácter…cuando venían otros a intentar vendernos algo… cómo les echaba!! Un niño al que apodamos “Roberto” era un bichejo, muy rico y vacililla, le encantaba hacer fotos con mi cámara.

Marie y Piyiti

    

Estela con los niños en aarti ganga.

 Shivan fotografía a sus amigos.

Después paseando de vuelta al hotel paramos donde las cremaciones y un señor nos contó todo de por qué se hacía eso. Nos dijo que a los hombres los vestían de blanco, a las mujeres con saris de colores,  que a los niños y animales les tiran directamente al río, no los queman, ya que la incineración es para limpiar el alma y ellos no tienen cosas malas que perdonar, que las caderas de las mujeres es lo que más tarda en quemarse, que empiezan el fuego por los pies, que lo van removiendo con palos de bambú, que allí no se pueden hacer fotos (eso nos quedó bastante clarito porque poco antes pensaron que fotografiábamos algo y nos hicieron enseñar las fotos…); si habían sido buenos alcanzaban el nirvana y si no volvían a reencarnarse en la misma persona pero con otro cuerpo y otra cara, la gente cuando es mayor viene a Varanasi a esperar su momento de morir, si mueren en otro sitio tienen 24horas para traer el cuerpo , los familiares recogen las joyas de entre las cenizas una vez quemados, la madera es cara y se necesita mucha, algunas personas traen su propia madera en vez de comprarla allí, queman al día unos 300 cuerpos…, y así durante casi una hora el señor nos estuvo contando todo. Ammmm, los familiares de los fallecidos se visten de blanco y se rapan la cabeza (y bigote y barba si tienen) dejándose una especie de coletilla en la coronilla.

Manikarnika Ghat

Las vacas en India, como son sagradas, puedes verlas tranquilamente por cualquier calle, incluso las vimos por las cremaciones, comiéndose algunas flores de los cadáveres. El hombre de la explicación nos bendijo con cenizas, después nos ofreció donar dinero…pero echamos a andar y aunque nos seguía conseguimos darle esquinazo. Fuimos a cenar y a dormir que por la mañana madrugábamos para ir en barquita por el Ganges!! (a las 5:30 am…).

De camino a América…

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En este viaje no tengo la sensación de irme tan lejos como en verdad lo estoy haciendo, imagino que mi cerebro aún no ha asimilado que…viajamos a EEUU!!

Por la mañana, supertemprano, suena mi despertador y me levanto sin ninguna pereza (ésto sólo me ocurre cuando merece la pena el madrugón…). Todo listo, desayuno, me visto y reviso que no falte nada de lo imprescindible en mi maleta. Rosa y yo nos mandamos unos whatsapp para comprobar que todo va ok y…rumbo al aeropuerto!
Este viaje, al haber sido un poco de sopetón y en las circunstancias en que se ha dado, no lo llevamos muy estudiado, quizá de ahí mi sensación, vamos un poco a la aventura, aunque he de confesar que así a mí un poco sí me gusta!

Rosita últimamente llega más tarde que yo a los sitios…la habré pegado con el tiempo mi impuntualidad? Jaja (sí, por unas veces ahora llamamé mataperros..jaja). Nos encontramos en Nuevos Ministerios y enseguida la primera duda por falta de preparación…De qué terminal sale nuestro vuelo? Menos mal que teniendo internet en el móvil…Sale de la T1.

Vaya con los controles para ir a América! Ya desde Barajas haciéndose notar: Para qué vais a USA? Dónde os alojareis? Tenéis el ESTA? Dónde habéis hecho la maleta?(en serio..? en casaaaa!!)
El vuelo 749 destino Charlotte, de la compañía US Airways es perfecto para personas muy calurosas…pero yo…qué frío! Menos mal que envueltita en la manta que te dan se está más agusto.
En el avión tenemos que rellenar una hoja para la aduana. Nos ponen un vídeo explicativo del procedimiento a seguir en Charlotte antes de coger en la escala nuestro vuelo-conexión a Providence…buff, sólo tenemos una hora y veinte, nos dará tiempo?

En la cola de aduanas había demasiada gente y vimos a una chica muy maja que iba en nuestro avión (sentada al lado) más adelante en la fila, la preguntamos la hora y…quééé??!! Nos quedaba media hora y aún teníamos que pasar aduana, recoger maleta, re-facturarla, pasar el control y buscar la puerta de embarque destino Providence…Rosa actúa de reflejo rápido e impulsivo y, aunque a mi me daba un poco de cosa, hablando con la chica deciden colarnos, siiiii!! conseguimos adelantar un buen trozo!
Nos toca aduana número 10, no nos dejan ir juntas, primero se acerca Rosa: Escanean las huellas de sus manos, la toman una foto, comprueban sus datos, no lleva ni fruta ni más de 10000 dólares en la maleta, pero…decidieron quedarse con su pasaporte y llevarla a una sala con más gente para “hacerle unas preguntas”. Yo desde atrás lo flipo. Imagino que estos controles los harán aleatorios, pero…justo le tenía que tocar a Rosa en este trayecto que no tenemos tiempo, sola,…y con su inglés?
Re-facturo mi maleta y voy yendo hacia la cola del control para hacer tiempo hasta que vuelva Rosa.

Como os podéis imaginar perdimos el vuelo de conexión, pero no por un poquito no, por más de media hora.
Cuando apareció Rosa le pregunté que qué tal, que cómo había sido; me contestó que volvieron a preguntarla lo mismo y un par de cosas más, pero que las entendió (bravo Rosa!) y supo responder (sabes más inglés del que crees!), a otras personas les pasaron la maleta por el escáner pero a ella no.   nada, sería rutinario pero a mí me hacía mucha gracia, me entraba la risa tonta (por la situación) y un poco nerviosa (por la hora). Rosa un rato antes me hizo comentarios sobre un programa que vio en la TV sobre estos cuartos y preguntas de las aduanas, jajajaja, bien, pues ya lo has comprobado personalmente!! Jajajaja
Fuimos a un mostrador y nos dieron otros billetes a Providence en el siguiente vuelo de US Airways para una hora después.

Así que bueno, una anécdota más…, tampoco fue tan mala la experiencia aeroportuaria 🙂

DIA 4/ PARTE 1 – Diario Viaje – India – Varanasi.

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DÍA  4 (28/02/2012) BY ROIRETO 

¡¡ Por los amigos en ruta!!

El reloj aún no marca las 00:00 hrs y aún así lo considero como el 4º día de nuestra ruta por India, ya que hemos partido en nuestro tren nocturno desde Agra con destino a la ciudad sagrada de Varanasi.

Nos hemos acomodado en nuestro coche y nuestra cama superior (incluidas nuestras mochilas que han sido encadenadas), Estela ha sido la primera en probar los baños del tren, y se ha dado cuenta de lo difícil que es ir al baño en un tren indio, que no para de moverse y en el cual uno no quiere rozar ni la mínima cosa…jajaja, !!hay que hacer malabares!!.

Tras picotear un poco las dos caemos rendidas y dormimos toda la noche del tirón, el sonido del tren y murmuro de los viajeros, acompañados de la música del Ipod han ayudado a ello. Pero al despertar, el sol empieza a entrar por las ventanas y poco a poco  las cortinas que separan los departamentos empiezan abrirse, y la gente desayuna y recoge sus cosas,  no sabemos cuánto queda, pero intuimos que queda poco, aún así sabemos que nos da tiempo a comer un poco del pan de molde comprado en Agra, que lo untamos con un poquito de paté  traído desde Madrid, unos plátanos y unas galletas deliciosas de Mango….Ricas, Ricas,  made in India y sin caducar…Bien!!

A la salida de la Estación nos dirigimos a buscar un autorickshaw (o autorrichard, ya bautizado por Estela) que nos lleve a la zona de los ghats, yo ya tenía echado el ojo al “Hotel Scindhia”, incluso llegué a rellenar la pesada solicitud por Internet como solicitan, sin recibir respuesta (ahora me alegro, luego sabréis el porqué). Justo cuando estábamos cerrando el trato, se acerca a nosotros una pareja, y nos hablan en inglés,  pero rápidamente cuando ven que entre nosotras hablamos en español, se ponen super contentos, ellos solo tienen 30 rupias de cambio, y muy amablemente nos dicen que si podemos compartir transporte, ellos también se dirigen al mismo punto que nosotros, una pequeña discusión entre conductores porque no nos quieren llevar a todos juntos….Jejeje ( Tendríais que ver como viajan ellos), finalmente lo conseguimos por 70 rupias los cuatro, más las cuatro mochilas de unos 60 litros cada una.

Empezamos nuestro pequeño viaje desde la estación hasta nuestro supuesto alojamiento, charlando ¿os imagináis de qué? pues claro… ¡¡DE VIAJES!! .

Ellos son  Marie de Bélgica y Javi de España ,  los dos han emprendido un viaje que Estela y yo esperamos realizar algún día….”La vuelta al mundo”, ellos han decidido que sea durante 5 meses y la  han iniciado en la India, así que aún les quedaba un largo viaje por delante  (Ya han pasado esos 5 meses y se encuentran en Bélgica).

Bueno, sigamos, ¿Por dónde íbamos?, ah sí!!!,  por la tomadura de pelo o la metedura de pata (en eso somos expertas), llegada al  “Hotel Sandhya” ¿cómo? ….jajaja,  – No, nosotros queríamos “Hotel Scindhia”, y ahora querrás  negociar con nosotros  unas cuántas rupias más para retroceder en el camino. …..No hay quien pueda con estos Indios, siempre juegan con ventaja ;). Al final decidimos caminar, aunque nos decían que había un buen trayecto, pero como para fiarse, seguro que está a la vuelta de la esquina….Pues de eso, nada de nada….

Caminábamos por los Ghats, subiendo y bajando escaleras, cargando nuestras grandes mochilas, bien cargadas de peso 12 kilos + 4 kilos en la pequeña (por lo menos yo), compartiendo las migajas de las galletas de mango con nuestros nuevos amigos, y siguiendo a un anciano que “supuestamente” vivía al lado.

Lo siento mucho, pero de este momento tampoco tenemos fotos, aunque seguro que os hubiera encantado vernos totalmente sudadas, con cara de desesperación y mucho, mucho apetito. 

La llegada al  “Guest house Scindhia” fue decepcionante, porque tras sentarnos unos minutos en la recepción para coger aire, recuperarnos de la caminata y de la subida de las malditas escaleras que te llevan a este pésimo alojamiento (recomendado por la lonely planet). Estela y Marie pasan al cuarto de al lado donde les dicen el precio de la habitación, y ¡es desorbitado! 😦 , de malas maneras les comentan que ellos se han descolgado de cualquier precio indicado en las guías de viajes (pero sí saben  aprovecharse de la publicidad que les dan éstas ¡Tienen mucho morro!).

También pudimos presenciar un penoso espectáculo…el anciano por el que llegamos acompañados fue atacado por  un tipo que se nos acopló durante nuestra caminata, los dos buscaban su comisión, pero nosotros sabíamos quien realmente nos había acompañado desde el principio, el otro se dedicó a seguirnos, y una vez allí,  intentó agredirlo…

Ahora tocaba seguir en búsqueda de otro hotel, así que aporté una idea (Imaginaros una bombilla encima de mi cabeza), ¿buscar hotel cargado de las mochilas?…..Noooooo, por favor!!. Estela y Marie se quedan al cuidado de las mochilas, Javi y yo nos fuimos en busca de dónde dormir y la verdad que se nos dio bien, rápidamente estamos en el  “Hotel Mishra”  otro de los que le había echado el  ojo desde Madrid, 400 rupias la habitación, las miramos y aceptamos el trato.  Y en ese momento aporta su idea Javi,  (Imaginaros una bombilla encima de la cabeza de Javi);

– Por  qué no hacemos una cosa, te quedas aquí para que no den las habitaciones a otros, mientras yo voy en busca de Marie y Estela, y de paso te traigo tu mochila.

Contesté ; – No hombre, Qué dices, estás loco? o qué!!!  la Mochila, no!!  que pesa mucho…jeje.  

Pues si, al final me trajo la mochila….. Javi, Thanks por ser mi sherpa Indio 🙂  ¡vivan los amigos en ruta!

DÍA  4 (28/02/2012) BY ESTELA

¡¡¡Camino a Varanasi!!!!

En el tren, aunque era un poco complicado, ya que teníamos las camas en las literas de arriba y teníamos que poner las mochilas, con cadena, y meternos en el saco-sábana (para no tocar mucho lo de allí), nos resultó bastante cómodo y conseguimos dormir bastante bien. No hacía ni frío ni calor, y aunque se oía hablar a la gente, eso a nosotras no nos preocupaba, igual que cuando encendían la luz, ya que al trabajar de noche en Madrid dormimos normalmente durante el día en nuestra vida diaria y estamos acostumbradas. Por la mañana, en la litera de debajo de Rosa se colocó un señor que nos turbió un poco el viaje…ya que de vez en cuando se tiraba unos pedetes que intoxicaban a todo el vagón…jajaja, pero se queda como anécdota.

Aquí en India en los baños suele haber letrina en vez de retrete (en los hoteles no, al menos por ahora al que fuimos…) y con el tren en marcha es un poco complicado…sobretodo para mantener equilibrio y no tocar nada en ciertos “temas de mujeres”…

¡¡¡Llegamos a Varanasi!!!!  La primera impresión al bajar es un poco agobiante, el olor, muchas personas, un poco caótico. Al salir decidimos tomar un “autorichard” regateando, que era más económico que de prepago, además de bastante más divertido. Cuando ya íbamos a subirnos en uno conocimos a Marie y Javier, una belga y un extremeño que solo tenían en cambio 30 rp y nos pedían compartir tuc-tuc para conseguir llegar al centro. Iban donde nosotras, más o menos por la misma zona, en busca de hotel como nosotras, asique fuimos juntos. Además qué gustazo hablar en español! Ellos se estaban haciendo un viaje de 5 meses por varios continentes (vuelta al mundo), qué envidiaaaaa!!! El autorickshaw nos dejó bastante lejos del hotel donde queríamos preguntar si había habitaciones…y acabamos andando una hora,  mochila al hombro, recorriendo la orilla del Ganges al mediodía, con un calor! Finalmente en ese hotel pedían muucho más dinero del que ponía por internet…, además que eran un poco bordes, asique seguimos buscando y encontramos el MISHRA por 400 rp por noche la habitación doble.

DIA 3/ PARTE 2- Diario Viaje – India – Agra.

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DÍA 3 / parte 2 (27/02/2012) BY ROIRETO 

Sonrisas de Agra.

Salimos del Taj Mahal y nos dirigimos hacia el hotel, la ciudad ya está totalmente despierta, se oyen los pitos de los autorickshaw que nos pitan y nos esquivan con ese arte que les caracteriza,  solo les falta hacer una tumbada sacando a tope la rodilla….jeje. El hotel está cerca y habíamos quedado con Shabbu la noche anterior para que nos recogiera después de desayunar , no podemos entretenernos mucho, pero aún así hacemos varias paradas por las tiendas preguntando por cosas que nos llaman “la atención” (no voy a decir el qué), hablando con la gente que nos para, unos preguntando por el pelo de Estela (¿pero qué le pasa a su pelo?), otros nos piden que hagamos fotos a sus hijos, luego se las mostramos y sus ojos brillan.

Cada uno ellos nos muestra su mejor sonrisa. ¡Me alucina! ¡Me encanta! estar en un lugar tan caótico, y aunque es evidente la pobreza que les rodea, y la falta de recursos, y su  la excesiva suciedad….en dos minutos, en tan solo dos minutos me han echo olvidar todos los prejuicios, miedos que traía desde Madrid sobre este país.

Niño Agra, calles de Taj Ganj

Niño Agra, calles de Taj Ganj

Llegamos al hotel y nos dirigimos al restaurante que se encuentra en la azotea, y poder seguir disfrutando de las vistas al Taj Mahal (¡maldita maceta!) mientras las dos nos cargamos de energía y algo más que energía con nuestro desayuno Indian Breakfast, ¡Madre Mía! este desayuno si que te despierta…jeje. ;). 

 

Con la panza llena recogemos las cosas de la habitación y organizamos nuestras mochilas y directamente con ellas al autorickshaw de Shabbu, para hacer la ruta del día. El tráfico de India es infernal, haciendo que el tiempo de los recorridos se hagan eternos (eso que en un mapa parece estar tan cerca, aquí ¡cuidado!)…si alguien cree que desde el Taj Mahal hay poca distancia hasta el fuerte rojo…pues nada, que empiece andar.

Nos dirigimos al Baby Taj Mahal (o Mausoleo de Itimad- ud-daulah) este no es tan conocido como el otro, pero no por eso es menos bello. Hasta que no me puse a estudiar los lugares posibles a visitar….vamos, que  yo ni sabía que existía, y mucho menos sabía que el Taj Mahal esta inspirado en este lugar.

Mausoleo de Itimad- ud-daulah (Pequeño Taj Mahal )

Las visita por el pequeño Taj Mahal  también no la tomamos con mucha calma, pero esta ocasión no es culpa de las “Spanish Ladies” , es de un grupo de jóvenes que no las dejan escapar, pidiendo foto tras foto 😉 y eso que sabemos que Shabbu nos espera en el exterior, y le hemos confiado el cuidado de nuetras mochilas ¿habremos echo bien?  Nada más salir del recinto ¡ahí está nuestro Sabbhu!  escupiendo en el suelo como siempre, mostrándonos su oscura y pequeña sonrisa.

Debemos montarnos de nuevo en su vehículo para continuar la ruta, pero Agra me sigue sorprendiendo, y la gente de Agra me sigue sorprendiendo, el barbero me muestra su mejor sonrisa justo antes de que Sabbhu ponga el autorickshaw en marcha, el hombre que tira de un carro de caballos me sonríe, mire donde mire, me sonríen.

El Barbero de Agra

Debemos hacer una parada en el recorrido para comprar un par de billetes de tren que nos faltan, y entramos en una agencia de viajes convencidas de dejar solucionado el resto de viaje, pero no es así, es casi una misión imposible, una pérdida de tiempo… así que decidimos dejarlo para otro momento, que por hoy ya habíamos perdido demasiado tiempo.  Y como aún no habíamos comido decidimos comprar unas bolsas de patatas y agua para matar  un poco el hambre en uno de los puestos cercanos antes de retomar de nuevo la marcha, cual fue nuestra sorpresa que al mirar la fechas ¡las patatas están caducadas! , y más grande fue la sorpresa cuando el joven que las estaba vendiendo, nos explica – En February, las de January…En March las de February (ponerle voz de Apu de los Simpson, es más gracioso…), quedandose tan tranquilo, mientras nos mira como si nosotras fuéramos las de decimos las incoherencias  =)

Ya con nuestras bolsas de patatas caducadas cogimos rumbo hacia el otro lado del río Yamuna (aunque yo me harté de decirle a Sabbhu que quería ir al atardecer, el hizo lo que le dio la gana). El sol era abrasador, y aún así  bordeamos el parque de Mehtab Bagh (ahorrándonos la entrada) y todo sea dicho, no me pareció nada espectacular las vistas al Taj Mahal, creo que fue por la hora, por lo árido que estaba aquel lugar, por el bajo nivel del río que impedia que se reflejara en él, por la posición del sol que imposibilitaba hacer buenas fotos (más a una aficcionada como yo)…!fue de todo un poco!  pero aún pudimos hacer unas cuantas fotos por la zona…: al niño de la cabra, a la mujer del buey, a los chicos de la carretilla que corren rápidamente cuando ven que nos paramos……yo disfruto como una enana apretando el disparador de la cámara  y diciendo: corre!! corre!! Sabbhu que vienen!! ;).

El joven de la cabra; Al otro lado del río Yamuna (Agra).

La joven del buey; Al otro lado del río Yamuna (Agra).

Vida al otro lado del río Yamuna (Agra)

Y Después llega otro de esos momentos que solo a nosotras nos suceden en casi todos nuestros viajes, esos momentos para recordar…¡Nos tocó empujar! bueno, más bien ¡ Me tocó empujar el motocarro!,  por que Estelita con grabar y hacer que empuja ya tenia bastante ;).

Cuando conseguimos que arrancara le dijimos que nos llevara a la zona de  Taj  Ganj, nos apetecía comer algo  y pasear tranquilas, desde la terraza del “Restaurante” se observa todos los movimientos de la gente, pero sobretodo de sus sonrisas, en el momento que notan que estamos observándoles, levantan la mirada y nos sonríen, como los militares del autobús, o los que nos decían “hola” desde lo alto de un camión, o esa niña con rasgos de mujer “La chica del chocolat”.  Y así entre miradas pedimos unas ricas Pakoras (las mejores que he comido en la India), saboreamos un Limca limony nos refugiamos de nuevo con la pasmina de la abuela ya que empezaba a resfrescar, disfrutando de uno de esos instantes que para mí, y por mí, ya están catalogados como “Momentos Mágicos”.

La chica del Chocolat, Taj Ganj (Agra)

Hola desde el camión, Taj ganj (Agra)

Después callejeamos por las calles de Taj Ganj, hasta que tuvimos nuestro primer incidente en India; “Ya está el tipo listo de la moto chocándose contra tí y tu mochila buscando un arreglo subvencionado por las Spanish Ladies”…jeje. Pero estas dos ya no se dejan engañar,  le han dejado clarito que la avería está en el lado contrario !Qué tienes mucho morro, Chaval!, y con esas nos marchamos por donde vinimos, parando a comprar un poco de pan de molde, fruta, galletas y agua (todo por 100 rupias) para nuestro viaje nocturno de 12 hrs, dirección Varanasi.

Sabbhu de camino a la estación nos lleva a un taller donde trabajan con el Mármol y después a una tienda donde venden los trajes típicos de la India (intentando conseguir su comisión), y ahí es donde quedó claro que teníamos que practicar más el arte del regateo (aunque yo me creía  “La reina del regateo” tras mi viaje a Marruecos) Era gracioso cuando la mujer de la tienda le decía a Estela -¡¡ No. No, No!! Si antes tú decir 1000 rupias, ahora no poder decir 1100 rupias.. – yo mientras no me enteraba de nada, ¡Un show total!.

Ya con nuestros Saris en la mochila, Sabbhu nos llevó a tomar un Chai a falta de cerveza, le escribimos en su famoso  libro de recomendaciones, esta vez insistía mucho en que nos fijáramos en las pequeñas reseñas de “buenos masajes” (siempre escrito con su letra) ¡Tio Listo!….Está preparando el terreno para cuando salgamos a la luz de la luna, pero tras no conseguir el masaje que pretendía, nos llevó sin protestar a la estación ¡Más le vale! donde finalmente nos despedimos de él y su autorickshaw del amor (decorado a lo Agatha Ruiz de la Prada)……Adiós Sabbhu, Adiós Agra!!!

Me he cansado de leer y escuchar que Agra es solo El Taj Mahal, El Fuerte Rojo, Etc… Para mí Agra es mucho más, tiene el “Don de gentes”. 

DÍA 3 / parte 2 (27/02/2012) BY ESTELA

A EMPUJAR EL AUTORICKSHAW!!!

Nos habíamos quedado en que iríamos a desayunar… 🙂

Resultó elegido un desayuno Indi en el hotel… por eso de probarlo…pero Ufff!!! Muy picante…Ufff!!! Uno y no más, que por la mañana apetecen más unas tortitas de chocolate (pancake que también nos comimos…)

stuffed paratha with curd

Stuff paratha with curd

Después, Shabbu nos llevó a ver el Baby Taj Mahal y a ver el verdadero Taj al otro lado del río. El Baby Taj debimos tardar muchísimo en visitarlo, ya que nos volvieron a parar grupos de jóvenes que querían fotos con nosotras…, y también repartimos algunos de los primeros globos que llevábamos para los niños.

El Taj Mahal al otro lado del río…, bueno, así fue, lo vimos al otro lado del río, pero no desde el parque típico desde el que se va a ver, ya que era un parque normal, con su solanera y pagando…

Más tarde condujo Rosa también el tuc-tuc y un poco después empujamos el tuc-tuc. Síííííí…!!! Lo nuestro con los transportes es bestial! Vaya suerte tenemos siempre! Se paró y no arrancaba…, así que lo empujamos un poco (sobretodo Rosa…) para ayudar a Shabbu. De película.

Ese día decidimos que ya no más catetadas a la hora de comer y dijimos que queríamos pasear por el barrio Taj Gamj “alone”. Shabbu se quedó con nuestras mochilas y fuimos a comer por allí, que ya habíamos visto un par de sitios baratos por la mañana. Se toman con muuuuuucha tranquilidad eso de servirte…, de hecho en este sitio vimos desde la terraza cómo salía el camarero al puesto de al lado a comprar los ingredientes que le faltaban para hacer lo que pedimos de la carta… De momento nos estamos acordando bien de tomarnos después de comer la pastilla MALARONE (la vacuna del paludismo) o “Macarrone” como la llamamos nosotras…

Pakoras en Treat Restaurant – Taj Ganj (Agra)

Dimos una vueltita por allí, compramos algo de pan, galletas y fruta para nuestro camino por la noche de doce horas de tren en SLEEPER2, y Shabbu nos llevó a una fábrica (tienda) de saris. Acabamos comprándonos uno cada una por 1000 rupias c/u y unas pegatinitas del punto de la frente ¡más bonitos!

Estela y su sari rojo.

Después visitamos una fábrica de mármol donde ví por unos mil euros una mesa negra que quedaría preciosa en mi salón…jajaja, pero ya en otra ocasión…Tocaba ir a la estación de tren. Sobre las 23´00 salía el nuestro; fuimos con Shabbu a tomar un té (en principio iba a ser una cerveza pero nos acabaron contando que pasó no sé qué que los políticos decían que no se podía vender alcohol porque luego la gente se pelea y bla, bla, asique un té), en el bar donde nos iba a llevar el día anterior a comer y que encontramos cerrado. Le enseñamos a decir Churuuuuuuuuuuuu!! jajaja (cosas de las Spanish Ladies…), le quedaba muy divertido!

Chai, antes de partir.

Después nos intentó dar un masaje pero no quisimos ya que vimos intención de rozamiento…ya me entendeis. En la puerta de la estación de tren nos dió unos consejos sobre las ciudades que íbamos a ver, nos recordó que cuando estuviéramos en Jaipur podríamos llamarle y vendría con nosotras; nos despedimos, le dimos 100 rupillas más y…  ¡Rumbo a Varanasi!