Hoy es mi cumpleaños, bueno, todavía no, aunque quedan escasas horas para que el reloj marque las 00:00, ahí es cuando yo pasaré a tener un año más, así de rápido, en segundos… Y no me gusta, no me gusta, y definitivamente no me gusta. ¿He dicho que no me gusta?. 😉
No me gusta porque tengo miedo a defraudar a mi hija, si es complicado educarlos, más comprénderlos, que ellos te comprendan a ti…. ¡ya ni te cuento! Me niego a ser madre, aunque muchas veces me toca ejercer de ello, a mi me gusta ser amiga y puede ser que la edad empiece a ser una barrera, aunque en muchas otras circunstancias de mi vida no lo hago, con mi hija intento empatizar, y mi hija tiene 15 años, plena adolescencia ¡Sálvese quien pueda!. Ya no hablemos del miedo a defraudar a la familia, es complicado explicar a unos padres con una visión de la vida totalmente distinta a la tuya, que aún con tu edad, esa que sigue aumentando cada año, tú no cambias y sigues teniendo el síndrome de Peter Pan.